Comparativa

RENPHO, Shark o INIA: qué mascarilla LED comprar

Las tres prometen lo mismo y cuestan muy distinto. Lo que las separa no es el número de colores ni el diseño: es cuánto te dice cada fabricante sobre lo que emite, y solo una de las tres lo dice entero.

Actualizado el 22 de septiembre de 2026 · Pieloteca

Los datos

Cara a cara: lo que declara cada una

Datos tomados de la ficha de cada producto en Amazon.es. «No declarado» significa que el fabricante no lo publica: no lo estimamos. Precios y valoraciones se actualizan con el catálogo.

RENPHO ARTEMISShark CryoGlowINIA Glow
Precio164,84 €249,99 €129,99 €
Longitudes de onda630 nm (roja), 415 nm (azul), 850 nm (infrarroja)No declarado850 nm (infrarrojo cercano)
Número de LEDs324No declarado272
Lucesroja, infrarroja, azulroja, infrarroja, azulroja, amarilla, azul, infrarroja cercana
Frío para el contorno de ojosNoNo
Duración de la sesión10-30 min4-8 min5-10 min
Frecuencia recomendadaNo declaradoNo declarado3 a 5 veces por semana
Protección ocularNo declarado
Inalámbrica
Peso185 gNo declaradoNo declarado
Valoración en Amazon.es4,3 · 350 valoraciones4,4 · 383 valoraciones4,1 · 56 valoraciones
Nuestra eficacia respaldada8/106/105/10
Nuestra seguridad8/108/105/10
Nuestra comodidad8/107/109/10
Nuestra calidad-precio8/106/105/10

Las fichas completas

Analizados uno por uno

RENPHO

RENPHO ARTEMIS Máscara LED

4,3 (350)

Máscara LED de 324 diodos que declara la longitud de onda de sus tres luces: 630 nm la roja, 415 nm la azul y 850 nm la infrarroja. Pesa 185 gramos, tiene cinco niveles de intensidad y trae protectores oculares.

Tolerancia 8
Calidad-precio 8
Eficacia respaldada 8
164,84 €

Precio orientativo del 22 sep 2026 · compruébalo en Amazon

Ver en Amazon
Ver ficha completa
Shark CryoGlow
−29 %

Shark

Shark CryoGlow

4,4 (383)

Máscara LED con luz roja, infrarroja y azul que añade algo que no tiene ninguna otra: tres niveles de frío regulable enfocados al contorno de ojos. Es la mejor valorada del catálogo de aparatos y también la más cara.

Tolerancia 9
Seguridad 8
Comodidad de uso 7
249,99 € 349,99 €−29 %

Precio orientativo del 22 sep 2026 · compruébalo en Amazon

Ver en Amazon
Ver ficha completa

INIA

INIA Glow Máscara LED Facial

4,1 (56)

Mascarilla LED inalámbrica y plegable, con 272 puntos de luz y cuatro programas. Es la más fácil de llevar de las tres que comparamos, pero de sus luces solo declara una longitud de onda, la del infrarrojo, y lo hace en la caja.

Comodidad de uso 9
Autonomía 8
Tolerancia 7
129,99 €

Precio orientativo del 22 sep 2026 · compruébalo en Amazon

Ver en Amazon
Ver ficha completa

Nuestro veredicto. RENPHO si quieres saber qué estás comprando: es la única que declara la longitud de onda de todas sus luces —630 nm la roja, 415 la azul y 850 la infrarroja—, trae protección ocular y cinco niveles de intensidad, es ligera y cuesta bastante menos que la Shark. Shark si lo que te molesta son los ojos hinchados por la mañana y puedes pagar la diferencia: su frío regulable para el contorno es lo único de las tres que se nota desde el primer día, y es la que más te lo da hecho, con programas cronometrados y mando. INIA solo si pesan más la comodidad y el precio que los datos: es la más fácil de llevar y declara su infrarrojo de 850 nm, pero no el resto de sus luces ni protección ocular, y aún tiene pocas opiniones que lo compensen.

El dato que casi nadie da

Una mascarilla LED se define por la longitud de onda de su luz, en nanómetros, no por el color ni por cuántos modos tiene. Es la cifra que dice qué hace el aparato, y las franjas con más investigación publicada detrás son la roja en torno a 630 nm y la infrarroja en torno a 850 nm.

De las tres, solo la RENPHO publica la longitud de onda de todas sus luces: 630 nm la roja, 415 nm la azul y 850 nm la infrarroja. La INIA da una sola cifra, 850 nm de infrarrojo cercano, impresa en la caja; su luz roja, la amarilla y la azul se quedan sin número. La Shark no da ninguna: habla de «las longitudes de onda adecuadas» sin decir cuáles. Eso no demuestra que no funcionen. Demuestra que no hay forma de comprobar qué estás comprando, y en un aparato de más de cien euros eso debería pesar.

RENPHO ARTEMIS: la que se deja comprobar

Además de las longitudes de onda, es la que más cifras concretas da: 324 LEDs, 185 gramos de silicona, cinco niveles de intensidad, temporizador de 10, 20 o 30 minutos y cobertura hasta la mandíbula. Trae protectores oculares en la caja y se puede llevar puesta mientras lees o trabajas, que es lo que decide si un aparato así se sigue usando al tercer mes.

También es la única que respalda sus resultados con un laboratorio externo: SGS certifica una reducción del 26,4 % en arrugas y del 50 % en brotes a las cuatro semanas. Conviene leerlo con cuidado: SGS es independiente, pero el estudio lo encarga RENPHO. Y hay cosas que se calla: qué duración del temporizador usar, cada cuánto, y cuántas sesiones da su batería de 2000 mAh. Además, la mascarilla va unida por cable al mando, aunque no a la pared.

Shark CryoGlow: la que más te lo da hecho

Es la única con frío regulable en tres niveles para el contorno de ojos, y es la parte que funciona desde el primer uso: la luz necesita semanas, el frío descongestiona en el momento. También es la más clara con las pautas —seis minutos el programa de roja e infrarroja, ocho el de azul, cuatro el de mantenimiento— y la más equipada: mando con pantalla, correas ajustables, almohadillas de frente y protectores de silicona para los ojos.

Lo incómodo: no declara longitudes de onda —habla de «las adecuadas», sin cifras— ni número de LEDs, y es con diferencia la más cara de las tres. Anuncia que reduce rojeces y acné en ocho semanas, pero ese dato lleva asterisco y sale de un ensayo de la propia marca. Estás pagando el frío, el mando y el nombre, no más información sobre la luz.

INIA Glow: la más cómoda, la más callada

El diseño es lo mejor de las tres: inalámbrica, plegable, con dos baterías magnéticas intercambiables y la propia batería haciendo de mando. Y es la única que marca una pauta de uso completa, de cinco a diez minutos entre tres y cinco veces por semana.

Pero de su luz declara poco: una sola longitud de onda, 850 nm de infrarrojo cercano, y en la caja, no en la ficha; la roja, la amarilla y la azul no llevan cifra. No menciona protección ocular en ningún punto y en sus fotos se usa con los ojos al descubierto. El envase luce un sello «FDA Cleared», que es una autorización para venderla en Estados Unidos, no una prueba de que funcione, y el propio fabricante advierte que es «únicamente para el cuidado cosmético y el bienestar». Lleva poco tiempo a la venta y tiene muchas menos opiniones que las otras dos, así que tampoco hay un historial que compense la falta de datos.

Lo que ninguna te va a dar

Resultados en días. Los plazos que dan los propios fabricantes van de tres a ocho semanas, y todos dependen de usarla varias veces por semana sin saltarte ninguna. Una mascarilla LED que se queda en el cajón a las dos semanas es el peor gasto de las tres, sea cual sea. Si todavía no sabes cómo encajarla en tu rutina, la guía de cómo usar una mascarilla LED explica sesiones, frecuencia y en qué orden va respecto al resto de productos.

Y ninguna sustituye al protector solar, que sigue siendo el único producto con efecto antiedad demostrado. Si aún no tienes uno que te pongas todos los días, empieza por ahí: la comparativa de ISDIN y Anthelios resuelve la duda más habitual.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales

¿Cuál es la mejor mascarilla LED de las tres?

Para la mayoría, la RENPHO ARTEMIS: es la única que declara la longitud de onda de todas sus luces, trae protección ocular y cuesta bastante menos que la Shark. La Shark CryoGlow compensa si te interesa sobre todo el frío para el contorno de ojos y puedes pagar la diferencia.

¿Por qué importan tanto los nanómetros?

Porque la longitud de onda es lo que determina qué hace la luz sobre la piel, y la investigación publicada se refiere a franjas concretas, sobre todo la roja en torno a 630 nm y la infrarroja en torno a 850 nm. Un fabricante que no la declara te pide que confíes en el color, y el color no dice nada verificable.

¿Merece la pena pagar más por la Shark?

Solo si el frío te resuelve algo. Es lo único que tiene de más y que se nota al momento, sobre todo si te levantas con los ojos hinchados. Si lo que buscas es la luz, la RENPHO da más datos por bastante menos dinero.

¿La INIA Glow es segura sin protección ocular?

Su ficha no menciona protección ocular en ningún punto. Si la usas, cierra los ojos durante toda la sesión. Es uno de los motivos por los que le damos la nota más baja en seguridad de las tres.

¿Cuánto tardan en notarse los resultados?

Los propios fabricantes hablan de entre tres y ocho semanas de uso constante, varias veces por semana, y esas cifras son suyas, no de estudios independientes. El frío de la Shark es la excepción: descongestiona el contorno desde el primer uso.

¿Puedo usarla con piel sensible?

Las tres se declaran aptas para todo tipo de piel y la Shark y la RENPHO especifican que no llevan fragancia. Empieza con sesiones cortas y espaciadas. Si tomas medicación fotosensibilizante o tienes una afección diagnosticada, pregunta antes a tu dermatólogo.

Pieloteca participa en el Programa de Afiliados de Amazon EU. Si compras a través de nuestros enlaces ganamos una comisión, sin coste adicional para ti. Más información.